lunes, 10 de junio de 2013

Tigres Blancos

Hay una niña en Binefar que ama a los animales. Aunque tiene nombre marino a ella le gustan por igual los terrestres, los aéreos o los que viven en su nombre: Mar.
Conoce los nombres de casi todos y dice ornitorrinco, desde que tenía tres años, sin pestañear.
Vive rodeada del cariño de cuadrúpedos: sus caballos India, Cheroky y Feisal; su cerdo coreano Mandanrina; sus perros Anuk, Duna y Pumuki; su gato Ziggy y su hermano Iván cuando camina a cuatro patas. Están, además, todos los insectos y aves que visitan su casa.
Nos vimos hace unas semanas y con ese brillo de desafío que lanzan los ojos de los niños cuando van a pedirle a un adulto un imposible me espetó: "a que tú no harías unos pendientes de tigre blanco" y, antes de que pudiese rehusar o intentar comprender a qué deseo respondía ese reto, su madre, mi amiga, añadió "Mira que Feli puede hacer lo que quiera".
Cóctel irresistible, mezcla explosiva: un niño me reta para ver si soy capaz de dar forma a su sueño y su madre lo adereza con salsa de confianza ilimitada. Me dije ¡estás perdida, no puedes decir que no!
Es como estar enamorado. Se postergan tareas, se evapora el cansancio, se aplazan faenas menos urgentes...tigre blanco, tigre blanco, tigre blanco...
La mirada de Mar al ver la caja con los pendientes que no esperaba...su voz, que hasta ese momento derrochaba decibelios con la alegría de quien tiene muchos, como un susurro... y esa otra mirada hacia mí...¡tigres blancos!

Amor correspondido.


3 comentarios:

  1. Creo que además de la conjunción de elementos, es que han encontrado al Hada que haría realidad un tigre azul si un niño se lo pidiera.

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  2. Cuando uno está haciendo lo que quiere hacer, el amor y la creatividad se alían.Besos

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  3. Preciosos!!! Estoy de acuerdo con Javier, el Hada Feli y sus maravillosas manos que no necesitan varitas mágicas para realizar cualquier deseo...

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